Sin lugar a dudas, el resultado de los comicios del 27 de mayo será un factor muy importante en la vida de los ciudadanos durante los próximos cuarto años. Quien alcance el gobierno municipal controlará en gran parte la vida diaria de los ciudadanos (equipamientos, transporte, aparcamientos, desarrollo urbanístico, zonas deportivas, piscinas, zonas verdes, impuestos, ayudas sociales…).
En lo que respecta al control del gobierno de las ciudades, están de acuerdo ideologías tan dispares como el Régimen Franquista (el General Francisco Franco le daba una importancia vital al control de la política municipal) y Batasuna (brazo político de ETA, de ideología Marxista-Leninista, que no escatima esfuerzos en consolidar a la Asamblea de Municipios Vascos o
“Udalbiltza” -Asamblea constituida por los partidos nacionalistas vascos en 1999 en el marco del
“Pacto de Lizarra”-).
A Batasuna se le puede reprochar que no respete el juego democrático, que no condene la violencia terrorista y muchas cosas más; pero lo que no se le puede negar es el trabajo constante y el esfuerzo continuo por conseguir sus objetivos.
Otro factor muy constatado es que la izquierda no cuestiona nunca las actuaciones de sus dirigentes. Prueba de ello es el fracaso de la gestión de la travesía central del Pirineo, donde todos los interlocutores son afines (Gobierno del Estado, Gobierno de Aragón y Gobierno Francés). La primera gran consecuencia de esta mala gestión es la dependencia del transporte de mercancías en ferrocarril, de los pasos fronterizos vascos y catalanes, dejando a la Plataforma Logística PLAZA en dependencia del funcionamiento de estos pasos… ¡Y quien sabe si, en un futuro no muy lejano, nos quieren cobrar aranceles!
El Gobierno Socialista de España no ha pedido ninguna explicación al Gobierno Republicano Francés, el Gobierno Socialista de Aragón no ha pedido ninguna explicación al Gobierno Socialista del Estado y el electorado socialista de Aragón no ha pedido ninguna explicación al Gobierno socialista de Aragón. A pesar de las consecuencias que traerá esta mala gestión para el futuro desarrollo de Aragón.
Teniendo en cuenta estas circunstancias, me llama tremendamente la atención el despiste de gran parte del electorado liberal.
En todas las elecciones aparecen curiosamente una serie de partidos, generalmente ligados a la ideología centro derecha, que dicen defender a la familia, la unidad de los españoles, al contribuyente, los principios morales… Me consta que algunos son honestos y persiguen fines nobles, pero también me consta que otros se crean con la sola finalidad de captar e inutilizar votos.
En estos momentos, existe en España un movimiento social unificador (manifestaciones masivas) que busca lo que tenemos en común todos los españoles, frente a la postura sectaria del gobierno centrada en darle mucha más importancia a lo que nos diferencia y separa.
El único instrumento que tenemos los ciudadanos, de parar y corregir esta serie de despropósitos del actual gobierno, es la fuerza del voto. Por esta razón, ahora más que nunca,
nuestro voto tiene que ser un “VOTO ÚTIL”.
En algunos medios de comunicación, se afirma que estas elecciones municipales se podrían considerar como unas primarias. En mi opinión, estos comicios son mucho más importantes que unas primarias, puesto que su resultado nos confirmará si la ciudadanía sigue aletargada o existe un comienzo de reacción ante las gestiones descabelladas de este gobierno.
Ni que decir tiene que estamos ante un momento muy delicado para el futuro de España, por eso encuentro que estas elecciones municipales tienen un cierto parecido con los primeros comicios democráticos en España (el 15 de Junio de 1977).
En aquella ocasión existía desconocimiento y miedo al futuro incierto pero, en aquel entonces, con gran acierto, el electorado del centro derecha votó,
“VOTO ÚTIL”. Y como resultado de este ejercicio de sentido común, ganaron las elecciones.
En la actualidad sigue existiendo ese miedo al futuro incierto, pero ahora no existe el desconocimiento de lo que sucederá si los socialistas ganan las elecciones, sabemos los fines que persiguen y conocemos su forma de actuar. Por este motivo, ahora como nunca, debe prevalecer el sentido de partido por encima de personas concretas y personalidades. Se debe votar responsablemente a los proyectos y no a las personas.
Los proyectos se hacen realidad con el trabajo y el esfuerzo de muchas personas colaborando en equipo, unidas por una forma común de entender la vida.
Existe una regla de oro para que los proyectos triunfen y alcancen sus objetivos:
“El interés común debe de prevalecer siempre sobre los intereses particulares y partidistas”. Es por este motivo la importancia del
“VOTO ÚTIL”. No es lo mismo votar a un partido con intención y buen proyecto para gobernar, que votar a un partido sin proyecto para gobernar, con el único objetivo de convertirse en un partido VISAGRA, para luego pactar con unos o con otros, en función de sus propios intereses.
Un partido, que concurre a las elecciones con intención de gobernar y con un buen proyecto, tiene como objetivo la defensa de los intereses de todos los ciudadanos.
En la época del Imperio Romano, el calzado habitual era una especie de sandalias abiertas muy parecidas a las que usamos actualmente en verano. En latín,
“escrupulus” significa piedrecita. A las personas que siempre protestaban porque se les metían piedrecitas al andar, se les llamaba escrupulosos. Con el transcurrir del tiempo ha quedado esta definición, para las personas que siempre ponen alguna objeción a cualquier cosa que se propone.
Desde estas líneas, animo a esos votantes liberales que tienen ciertos
“escrúpulos” hacia tal o cual persona de las listas, o hacia tal o cual grupo ideológicamente afín, a que con valentía y responsabilidad se sacudan las sandalias y voten
“VOTO ÚTIL”.
Teniendo en cuenta que los enemigos de España son trabajadores y muy persistentes en sus fines, ahora como nunca antes debemos ser coherentes y responsables con nuestro voto,
porque es mucho lo que está en juego.
Maider Suárez